Arabia SaudÃ, Más de dos millones de musulmanes se han dirigido el fin de semana a Muzdalifa para arrojar piedras al diablo en la parte más peligrosa del peregrinaje del hach.
Un mar de fieles, algunos a pie, otros en vehÃculos, avanzaron desde la planicie de Arafat a través de un paso desértico iluminado por el fuego de antorchas.
En Muzdalifa, justo a las afueras de La Meca, los peregrinos recogieron pequeñas piedras para arrojar contra las grandes murallas junto al puente Jamarat, simbolizando el rechazo de la tentación.
“Estoy muy orgulloso de ser un musulmán hoy. Ninguna otra religión puede reunir esta cantidad de personas para cualquier acontecimiento”, dijo Zahi Khan, un paquistanà de 58 años.
Los peregrinos pasarán los próximos tres dÃas visitando el puente, asà como visitando la Gran Mezquita en La Meca.
El lunes también se inicia Eid al-Adha, donde se conmemora la voluntad del patriarca bÃblico Abraham de sacrificar su hijo a Dios.
El puente ha sido escenario de varias estampidas mortales. En enero de 2006, 362 personas fueron aplastadas perdiendo la vida allÃ, en la peor tragedia ocurrida en el hach desde 1990.
Las autoridades realizaron renovaciones durante el año pasado para facilitar el flujo de peregrinos adentro de la Gran Mezquita y el puente, agregando un nivel adicional para que los peregrinos tengan cuatro plataformas desde las cuales puedan arrojar piedras cada dÃa.
Hasta el momento Arabia Saudà no ha informado de ningún fallo durante el hach, un proeza logÃstica de organización que en años anteriores se ha visto marcada por incendios mortales, derrumbamientos de hoteles, choques de la policÃa con manifestantes y estampidas ocasionadas por el exceso de fieles.
fuente: (reuters)



















