Fidel Castro: "Con obama se puede conversar"
La Habana, El líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, afirmó que con el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, se puede conversar donde lo desee, ya que no somos predicadores de la violencia y de la guerra.
En un artículo divulgado la víspera por la publicación digital Cubadebate, bajo el título de “Navegar contra la marea”, Fidel Castro subraya que “debe recordársele que la teoría de la zanahoria y el garrote no tendrá vigencia en nuestro país”.
“Después del discurso de Obama la tarde del 23 de mayo de este año ante la Fundación Nacional Cubano-Americana, creada por Ronald Reagan, escribí una reflexión titulada La política cínica del imperio, fechada el 25 de ese mes”, señala.
“En ella -indica-, cité sus palabras textuales ante los anexionistas de Miami: “Juntos vamos a buscar la libertad para Cuba; esa es mi palabra; ese es mi compromiso… Es hora de que el dinero estadounidense haga que el pueblo cubano sea menos dependiente del régimen de Castro. Voy a mantener el embargo.”
El líder cubano recuerda que “después de incluir varios razonamientos y ejemplos nada éticos sobre la conducta en general de los Presidentes que precedieron al que resultase electo para ese cargo en las elecciones del 4 de noviembre” le hizo 10 preguntas al mandatario electo las cuales no ha respondido aún.
“Ninguna de las frases de su último discurso contiene elementos de respuesta a las preguntas que formulé el pasado 25 de mayo, hace solo seis meses”, expresa y agrega que “alguien tenía que dar una respuesta serena y sosegada, que debe navegar hoy contra la poderosa marea de las ilusiones que en la opinión pública internacional despertó Obama.
Prensa Latina transmite a continuación el texto íntegro:
Reflexiones del compañero Fidel:
Navegar contra la marea
Después del discurso de Obama la tarde del 23 de mayo de este año ante la Fundación Nacional Cubano-Americana, creada por Ronald Reagan, escribí una reflexión titulada La política cínica del imperio, fechada el 25 de ese mes.
En ella, cité sus palabras textuales ante los anexionistas de Miami: “Juntos vamos a buscar la libertad para Cuba; esa es mi palabra; ese es mi compromiso… Es hora de que el dinero estadounidense haga que el pueblo cubano sea menos dependiente del régimen de Castro. Voy a mantener el embargo.”
Después de incluir varios razonamientos y ejemplos nada éticos sobre la conducta en general de los Presidentes que precedieron al que resultase electo para ese cargo en las elecciones del 4 de noviembre, escribí textualmente:
“Me veo obligado a varias delicadas preguntas:
“1º ¿Es correcto que el Presidente de Estados Unidos ordene el asesinato de cualquier persona en el mundo, sea cual fuere el pretexto?
“2º ¿Es ético que el Presidente de Estados Unidos ordene torturar a otros seres humanos?
“3º ¿Es el terrorismo de estado un instrumento que debe utilizar un país tan poderoso como Estados Unidos para que exista la paz en el planeta?
“4º ¿Es buena y honorable una Ley de Ajuste que se aplica como castigo a un solo país, Cuba, para desestabilizarlo, aunque cueste la vida a niños y madres inocentes? Si es buena, ¿por qué no se aplica el derecho automático de residencia a los haitianos, dominicanos y demás países del Caribe, y se hace lo mismo con los mexicanos, centroamericanos y suramericanos, que mueren como moscas en el muro de la frontera mexicana o en aguas del Atlántico y el Pacífico?
“5º ¿Puede Estados Unidos prescindir de los inmigrantes, que cultivan vegetales, frutas, almendras y otras exquisiteces para los norteamericanos? ¿Quién barrería sus calles, prestaría servicios domésticos y realizaría los peores y menos remunerados trabajos?
“6º ¿Son justas las redadas de indocumentados que afectan incluso a niños nacidos en Estados Unidos?
“7º ¿Es moral y justificable el robo de cerebros y la continua extracción de las mejores inteligencias científicas e intelectuales de los países pobres?
“8º Usted afirma que su país advirtió hace tiempo a las potencias europeas que no admitiría intervenciones en el hemisferio, y a la vez reitera la demanda de ese derecho, reclamando al mismo tiempo el de intervenir en cualquier parte del mundo con el apoyo de cientos de bases militares, fuerzas navales, aéreas y espaciales distribuidas en el planeta. Le pregunto: ¿es esa la forma en que Estados Unidos expresa su respeto por la libertad, la democracia y los derechos humanos?
“9º ¿Es justo atacar sorpresiva y preventivamente sesenta o más oscuros rincones del mundo, como los llama Bush, sea cual fuere el pretexto?
“10º ¿Es honorable y cuerdo invertir millones de millones de dólares en el complejo militar-industrial para producir armas que pueden liquidar varias veces la vida en la Tierra?”
Podía haber incluido varias preguntas más.
A pesar de las cáusticas interrogantes, no dejé de ser amable con el candidato afroamericano, en quien veía mucha más capacidad y dominio del arte de la política que en los candidatos adversarios, no solo en el partido opuesto sino también en el seno del suyo.
La pasada semana, el Presidente electo de Estados Unidos, Barak Obama, anunció su Programa de Recuperación Económica.
El lunes, primero de diciembre, presentó el de Seguridad Nacional, y a la vez el de Política Exterior:
“Biden y yo nos complacemos en anunciarles nuestro equipo de Seguridad Nacional… los viejos conflictos no se han resuelto y nuevas potencias que se afirman colocan más presión sobre el sistema internacional. La diseminación de las armas nucleares plantea el peligro de que la tecnología más letal del mundo caiga en manos peligrosas. Nuestra dependencia del petróleo extranjero fortalece a gobiernos autoritarios y pone en peligro a nuestro planeta.”
“…nuestro poderío económico tiene que ser capaz de sostener nuestra fuerza militar, nuestra influencia diplomática y nuestro liderazgo global.”
“Renovaremos viejas alianzas y forjaremos asociaciones nuevas y duraderas… los valores de los Estados Unidos son lo más grande que este país puede exportar al mundo.”
“…el equipo que hemos reunido aquí hoy está especialmente preparado para hacer justamente eso.”
“…hombres y mujeres representan a todos esos elementos del poderío de los Estados Unidos… Ellos han prestado servicios como militares y como diplomáticos… comparten mi pragmatismo sobre el uso del poder y mis objetivos acerca del papel de los Estados Unidos como líder del mundo.”
“Conozco a Hillary Clinton” ?dice.
No olvido, por mi parte, que fue la rival del Presidente electo, Barack Obama, y esposa del presidente Clinton, que sancionó las leyes extraterritoriales Torricelli y Helms Burton contra Cuba. Durante su lucha por la postulación, ella se comprometió con dichas leyes y con el bloqueo económico. No me quejo, simplemente lo hago constar.
“Me siento orgulloso de que ella sea nuestra próxima Secretaria de Estado” ?prosiguió Obama. “…gozará de respeto en todas las capitales, y evidentemente tendrá la capacidad para hacer avanzar nuestros intereses en todo el mundo. La designación de Hillary es una señal a amigos y enemigos de la seriedad de mi compromiso…”
“En momentos en que enfrentamos una transición sin precedentes en medio de dos guerras, le he pedido a Robert Gates que continúe en el cargo de Secretario de Defensa…
“A nuestro secretario Gates y a nuestro ejército les daré una nueva misión tan pronto asuma el cargo: la responsabilidad de poner fin a la guerra en Iraq mediante una transición exitosa hacia el control iraquí.”
Me llama la atención que Gates es republicano y no demócrata; la única persona que ha ocupado los cargos de Secretario de Defensa y Director de la Agencia Central de Inteligencia, que ha estado en uno u otro cargo bajo la dirección de gobiernos de uno u otro partido.
Gates, que se sabe popular, declaró que primero se cercioró de que el Presidente electo lo escogía para todo el tiempo que fuese necesario.
Mientras Condoleezza Rice viajaba con instrucciones de Bush a la India y Pakistán para mediar en las tensas relaciones entre ambos países, el Ministro de Defensa de Brasil autorizaba hace dos días a una empresa brasileña a fabricar misiles MAR-1, pero en vez de uno como hasta ahora, cinco de ellos por mes, para vender a Pakistán 100 misiles, por un valor total estimado en 85 millones de euros.
fuente: (PL)




















